Básicamente, conocemos y clasificamos a los planetas conocidos de nuestro Sistema Solar subdividiéndolos en:

– Planetas interiores, menores de edad, terrestres o telúricos (Mercurio, Venus, Tierra y Marte): se caracterizan por pequeñas dimensiones, grandes densidades y pocas o ninguna Luna.

– Planetas exteriores, gaseosos o gigantes (Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno): se destacan las enormes dimensiones, de baja densidad y muchas Lunas.

Sin embargo, el descubrimiento de más de 1800 posibles “Planetas extrasolares, intergalácticos o extragalácticos”, ampliaron los horizontes humanos más allá de estas categorizaciones.

Principales características de los planetas extrasolares

La principal característica de los planetas extrasolares es que no orbitan alrededor del Sol, pero sí alrededor de estrellas pulsares y enanas marrones. También están aquellos que no orbitan alrededor de estrellas y se mueven libremente por el espacio.

No obstante, la clasificación más común sigue el análisis estructural de los planetas, sopesando los aspectos de su composición (planeta terrestre o planeta gaseoso) y su temperatura (Júpiter Caliente, Júpiter Frío) o clasifica segundo en relación a la posición en el Espacio, (planetas transnetunianos).

La mayor parte de los planetas son gigantes gaseosos con el tamaño aproximado al de Júpiter, que se dividen también en: “gigantes gaseosos” y “gigantes de hielo”; pero están también aquellos que tienen un tamaño aproximado al de la Tierra, pero con temperaturas elevadísimas y traslación muy acelerada.

El descubrimiento de estos planetas se efectúa mediante metodologías de detección indirectas, como el análisis de los efectos gravitacionales que algunos cuerpos celestes ejercen sobre las estrellas que orbitan.

Así, entre 1988 y 1989, los astrónomos de varias partes del mundo asignaron algunos cuerpos celestes a cientos de años-luz de la Tierra y, de ahí para acá, muchos más han sido descubiertos. A su vez, entre los años 1992 y 1995, los descubrimientos como 51 Pegasi (Helvetios) confirmaron la existencia de los planetas extrasolares.

En el año 2006 es lanzada al espacio la sonda Corot, en 2008, el telescopio espacial Hubble, y, en 2009, el telescopio Kepler, todos con la misión de buscar exoplanetas.

Clasificaciones de los planetas

Entre las diversas categorías que se formaron con el perfeccionamiento de la Astronomía, se destacan:

– Planetas Principales: que orbitan el Sol
– Planetas Secundarios: que orbitan alrededor de otros planetas
– Planetas Menores: con tamaño pequeño (asteroides y cometas)

En cuanto a su composición, tenemos:

– Planetas Terrestres: el tipo más común de planetas terrestres
– Planetas de Diamante de Carbono: compuestos de minerales a base de carbono
– Planetas Metálicos: formados principalmente de hierro
– Planetas de Lava: con temperatura muy alta y la roca fundida en la superficie
– Planetas Océano: con la superficie completamente cubierta con agua líquida

En lo que respecta a la temperatura, los podemos clasificar según la región que ocupan en el espacio en: cálido, templado y frío. Se pueden mencionar a los hypopsychroplanètes (muy frío), psychroplanètes (frío), mésoplanètes (temperatura media), thermoplanètes (caliente) y hyperthermoplanètes (muy caliente).

Cabe destacar también:

– Planetas Ultracortos: con desplazamiento menor que un día terrestre
– Planetas Menores Transneptuninos: formados por los asteroides más allá de la órbita de Neptuno
– Las enanas Marrones o Enanas Castañas: con demasiada masa para ser un planeta y menos para ser una estrella
– Enanos Gaseosos: planetas gaseosos menores
– Planetas “Júpiter”: con un radio de 6 a 15 veces el radio terrestre
– SuperJúpiter: con masa 2/3 de la de Júpiter
– SuperTierra: los planetas terrestres con hasta cinco veces la masa de la Tierra.