El eclipse solar corresponde a un fenómeno que ocurre cuando la Luna se encuentra entre la Tierra y el Sol, o sea, cuando están alineados, culminando en la sombra total o parcial del satélite (Luna).

Del griego, el término “eclipse” significa la desaparición y el eclipse solar caracteriza un fenómeno raro, y por lo general dura un máximo de 7 minutos. Sin embargo, el eclipse de Sol ocurrido el 15 de enero de 2010 (Eclipse Anular de Sol), fue considerado el eclipse más largo del milenio, con una duración máxima de 11 minutos y 7,8 segundos.

Estos fenómenos no ocurren siempre, puesto que las órbitas de la Tierra y de la Luna difieren en cuanto a sus posiciones y formatos, o sea, la órbita del planeta Tierra alrededor del Sol no se encuentra en el mismo plano que la órbita de la Luna alrededor de la Tierra.

En este sentido, curioso notar que si fuesen equivalentes, el eclipse del Sol sería un fenómeno excepcional, el cual pasaría alrededor de dos veces por mes, o sea, un eclipse lunar a cada la luna llena y un eclipse de Sol a cada luna nueva.

Según las previsiones, el año 2017 contará con 2 eclipses solares:

29 de abril de 2017: Eclipse solar anular, visible desde la Antártida y Australia.

23 de octubre de 2017: Eclipse solar parcial, visible en América del Norte y el norte del Océano Pacífico.

Tipos de Eclipse

En la composición del fenómeno del eclipse, la sombra proyectada por la Luna, la cual alcanza un cierto punto de la superficie del planeta Tierra, es la que va a determinar la desaparición del Sol, siendo clasificado de tres maneras según la visualización:

Eclipse Total: se produce cuando el sol está totalmente cubierto por la Luna, bloqueando toda la luz solar.

Eclipse Parcial: se produce cuando sólo una parte del sol está encubierta por la Luna, bloqueando parcialmente la luminosidad del Sol.

Eclipse Anular: se produce porque el diámetro angular de la Luna es menor que el diámetro del Sol, de forma que el satélite (la Luna) puede cubrir sólo el centro del disco solar, formando un anillo brillante.

Eclipse Híbrido: en este caso, dependiendo del lugar en el que se observa, el eclipse puede ser anular o total.

Eclipse solar y Eclipse lunar

eclipse solar

eclipse solar

Es muy común confundir el eclipse solar con el fenómeno del eclipse lunar, sin embargo, el eclipse solar ocurre cuando la Luna está entre la Tierra y el Sol, de forma que la Tierra es afectada por la sombra de la Luna; mientras que el eclipse lunar ocurre cuando la tierra se encuentra entre la Luna y el Sol, o sea, en el momento en que la Luna penetra en la sombra de la Tierra.

eclipse lunar

eclipse lunar

De esta forma, es importante destacar que las fases de la luna infieren estas dos formas de eclipses, ya que el eclipse solar se produce sólo en los momentos en que la Luna está en fase nueva, y en un eclipse lunar la Luna está en fase llena.

Así, ambos tipos de eclipses (solar y lunar) se producen en las etapas nueva y llena de la Luna, puesto que en estos momentos, el Sol se encuentra en una línea de encuentro entre el plano de la órbita lunar y la órbita solar denominada “Línea de los Nodos. De modo general, los eclipses se producen cuatro veces al año (dos solares y dos lunares).

Curiosidades

No se recomienda visualizar el fenómeno del eclipse a simple vista, ya que los rayos X y ultravioleta (UV) que emanan del Sol pueden dañar la retina y hasta provocar ceguera. Lo ideal es no exagerar en la observación, de modo que los expertos recomiendan mirar por unos segundos, así como usar gafas específicas.

De los diferentes tipos de eclipses que existen, el más nocivo para ver a ojo desnudo es el eclipse solar parcial, puesto que el brillo del Sol se mantiene prácticamente igual.

Para finalizar, agregamos que un eclipse total del Sol tarda unos 400 años para repetirse en un mismo lugar del planeta Tierra.