Las galaxias son cúmulos de estrellas, planetas, polvo y gas conectados por la fuerza de la gravedad y la energía suficiente para la formación de estrellas y planetas.

Tipos de galaxias

Existen tres tipos de galaxias: elípticas, espirales e irregulares. Nuestra galaxia es la Vía Láctea, que tiene forma de espiral y está situada en el conglomerado denominado Grupo Local, donde también está ubicada Andrómeda.

La distancia estimada entre las dos es de 2,3 mil millones de años-luz de distancia. Hay por lo menos 100 millones de galaxias en el Universo de todos los tamaños, formas y colores. El Sol es sólo una de las 100 millones de estrellas de la Vía Láctea, con la posibilidad de que cada una de ellas sea orbitada por planetas.

Formación de las galaxias

Los científicos concluyeron, principalmente después de las observaciones con el telescopio espacial Hubble, que tras el Big Bang, el Universo estaba compuesto de radiación y partículas subatómicas. Después de la explosión, las partículas comenzaron a unirse poco a poco y de forma gradual, formando estrellas, cúmulos de estrellas y, en su caso, galaxias.

Las formas de las galaxias son influenciadas por el comportamiento de los vecinos. Algunas chocan. La propia Vía Láctea está en ruta de colisión con su vecina Andrómeda en el Grupo Local, donde hay más de 50 galaxias. Más joven que la Vía Láctea, que es una galaxia gigante, Andrómeda ya habría golpeado en varias otras galaxias.

Andrómeda

La vecina más famosa de la Vía Láctea es la galaxia de Andrómeda, también conocida como M31. Andrómeda es una galaxia en forma de espiral y con una extensión de 2 millones de años-luz de distancia y 61 mil años-luz de longitud, y cuenta con miles de estrellas. Más allá de la densa materia oscura, polvo y gases, la galaxia tiene dos núcleos, descubiertos hace poco, a partir de las observaciones del telescopio Hubble.

Entre las explicaciones para los dos núcleos observados en Andrómeda está el fenómeno denominado “canibalismo entre galaxias”. Uno de los núcleos de Andrómeda sería remanente de una galaxia que “devoró” Andrómeda.

La National Aeronautics and Space Administration (NASA) predijo en 2012 que la colisión de Andrómeda con la Vía Láctea tendrá lugar dentro de cuatro mil millones de años. A esa altura, el Sol será arrojado a una nueva región de la Vía Láctea, que hoy está distante 2,5 millones de años-luz de Andrómeda. Las dos galaxias se acercan por la atracción gravitacional mutua y por la materia oscura e invisible que las rodea.

Después de la colisión, las dos formarán una galaxia única en formato elíptico y nuestro Sistema Solar estará lejos del núcleo que ocupa actualmente. Además de Andrómeda, la NASA predijo que la Galaxia del Triángulo, también conocida como M33, también va a chocar con la Vía Láctea.